De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Quien mocos envía, babas espera.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
El movimiento se demuestra andando.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Por los ojos entran los antojos.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Suegra, ni de barro es buena.
De arriero a arriero no pasa dinero.
No hay pero que valga.
El diablo es puerco.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
El yerro encelado, medio perdonado.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
A malos ratos, buenos tragos.
Mucha manteca para freire un par de huevos.