Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
No somos ríos, para no volver atrás.
Mal duerme quien penas tiene.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
A buen hambre, no hay pan duro.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
No serán novillas, si tienen criadillas.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Quien duerme no coge liebre.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
La verdadera amistad es inmortal.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El que va para viejo va para pendejo.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Por las vísperas se conocen los santos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
El abismo lleva al abismo
Del mal que uno huye, de ese muere.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Bien convida, quien prestó bebe.