Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Guardas bien y no sabes para quien.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Del reir viene el gemir.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
No hay boda sin doña Toda.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
A cada paje, su ropaje.
Dos no riñen si uno no quiere.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El que ama el peligro, en él perece.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Más aburrido que mico recién cogido.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Una flor no hace primavera.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
La belleza siempre tiene razón
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Burro que piensa bota la carga.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
A quien has de acallar, has de halagar.