A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Buena vida, padre y madre olvida.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
La felicidad da la vista a un ciego
No hay duelo sin consuelo.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La alegría intensa es cosa seria
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Más perdido que perro en misa.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Para su madre no hay hijo feo.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Caminito comenzado, es medio andado.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El que no te conozca, que te compre.
Que bailen los que están en la fiesta.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.