Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Amor de casada no vale nada.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Los pies van donde va el corazón
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Cuídate del amigo al que has ofendido
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Lo quiero, para ayer.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Al que feo ama, bonita le parece.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Criados, enemigos pagados.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Entre amigos no hay cumplidos.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Las armas las cargan el diablo.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Bien casada, o bien quedada.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
A amo ruin, mozo malsín.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.