No hay mejor condimento que el hambre.
Quien es feliz habla poco
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
A palabras necias, bofetones.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Peor es mascar lauchas
Aprende llorando y reirás ganando.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
No conviertas en amigo al que has vencido
El ceremonial es el humo de la amistad
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
La confianza da asco
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Una golondrina no hace verano.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Adonde no te llaman, no vayas.
Donde no hay harina todo es mohína.
Pan con queso sabe a beso.
Casado, pero no capado.
Hierba mala nunca muere.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.