Lo bien hecho bien parece.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El amor no se compra con dinero.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Quien hizo una...hace dos
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Me dejó como la guayabera.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Más se logra con amor que con dolor.
Las acciones revelan las pasiones
No hay novia fea ni muerto rico.
El corazón nunca es engañador.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Casa vieja todo es goteras.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Gato escaldo del agua fría huye.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Freír todo el arenque para comer las huevas
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
El pez grande se come al chico.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
En la guerra y en el amor, todo se vale.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Hoy por ti, mañana por mí
El ojo del amo engorda el ganado.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.