Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Cada medalla tiene dos caras.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Detenerse después de probar un poco algo.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Manda, manda, Pedro y anda.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
La edad primero que la belleza.
Tropezando se aprende a caminar.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Errando errando, se va acercando.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
El estreñido muere de cursos.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Mañana será otro día.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Feo, pero con suerte.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Mal mascado y bien remojado.
No todo el que llora, de pena llora.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Para el postrero no hay cuchara.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Todo es según el cristal con que se mira.
Si prometes y no das, mal vas.