Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
A la pereza persigue la pobreza.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
La vida da muchas vueltas.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Vino y pan andar te harán.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
El cornudo es el último que lo sabe.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Un ten con ten para todo está bien.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Un perro sabe donde se tira comida.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.