Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Estás entre la espada y la pared.
La buena cena, temprano suena.
De una espina, nace una rosa.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Quien hace preguntas no es tonto.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Hacer la plancha.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Secreto de tres, secreto no es.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Que cada cual espante sus pulgas.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
No es lo mismo ser que haber sido.
Miren quién habló, que la casa honró.
Gratis, hasta las puñaladas.
No saber una jota.
Una palabra deja caer una casa.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
En Noviembre el frío vuelve.
La muerte tiene las piernas frías.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Empieza la tarea y luego termínala.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Juglar que mucho canta, poco yanta.