La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
A gran seca, gran mojada.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La alegría alarga la vida.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El que no se fía, no es de fiar.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Hablar por referencias es casi mentir.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Compuesta, no hay mujer fea.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Un asno no aprecia compota de frutas.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Hay que dar para recibir.
Los mejores pilotos están en tierra.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Moneda ahorrada, moneda pagada.