Deja que el buey mee que descansa.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Por un clavo se pierde una herradura.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
La lluvia viene después de los bosques.
No comas ansias.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
La alegría es el mundo de la libertad
Dama tocada, dama jugada.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Hacer de un camino, dos mandados.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
El hogar del Ingles es su castillo.
A capa vieja no dan oreja.
Lo comido por lo servido.
La risa hace buena sangre
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
El agradecido no olvida el bien recibido.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
El que guarda siempre encuentra.
Confesión hecha, penitencia espera.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Donde hay carne, hay hermosura.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.