Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Hay más días que longanizas.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Gato enratado no quiere pescado.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Para todos hay un cementerio.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Viejo es Pedro para cabrero.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
El que siembra, cosecha.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
A dineros dados, brazos quebrados.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
De cuero ajeno, correas largas.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Canario triste, no come alpiste.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
El arroz ya está cocido.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.