En toda guerra está mezclada una mujer.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Tierra de roza y coño de moza.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Amistades conserva la pared medianera.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Donde ajos ha, vino habrá.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Al que no quiera taza, taza y media.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Andarse por las ramas.
Los burros prefieren la paja al oro.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Bien está el pájaro en su nido.
Vive y deja vivir.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
La suerte está echada.
Con el mismo cuero las correas.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Dios da, nunca vende.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.