Esta lloviendo sobremojado
Amor antiguo no se oxida
Dios castiga sin palo ni piedra
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Ponga agua en su vino.
Deja al menos un huevo en el nido
Amor nunca dice basta.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Ser el último orejón del tarro.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Amor con casada, solo de pasada.
Todo amor tiene su gasto
En el pedir no hay engaño.
El que espera desespera.
En otoño la mano al moño.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Nunca te apures para que dures.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
El fraile, la horca en el aire.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Cien refranes, cien verdades.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Amor de dos, amor de Dios.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Estar en tres y dos.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
El amor entra por la cocina.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Más enredado que un kilo de estopa.
Se las sabe por libro
Con nieve en enero, no hay año fulero.