No creas jamás que tu enemigo es débil.
Obras vea yo; palabras, no.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Boca con duelo, no dice bueno.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
A consejo ido, consejo venido.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Cada hombre deja sus huellas.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
De mi maíz ni un grano.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Después de la resaca viene la pleamar.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
A escote, no hay nada caro.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
La nieve presagia una buena cosecha.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Cada quien, con su cada cual.
Vive cantando, muere llorando.
Madre ardida hace la hija tollida.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Canción de la transición.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Para creer hay que querer creer
A caballo que se empaca, dale estaca.
De la risa al duelo un pelo.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.