La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
A cántaro roto, otro al puesto.
Confía en lo que ves
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Más vale que sobre que no que falte.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Hablar por referencias es casi mentir.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Abril, lluvias mil.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
La niebla deja el tiempo que encuentra
El mono vestido de seda mono se queda
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Miren quién habló, que la casa honró.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Lo barato, sale caro.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Cada mozo lancee su toro.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Dos cuervos no se sacan los ojos.