Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Buey muerto, vaca es.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Hablar a tontas y a locas.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Ávila, santos y cantos.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Del lobo un pelo.
Río cruzado, santo olvidado.
El que no corre, vuela.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Quien no se arriesga no conquista
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Cuentas claras conservan amistades.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Las flores son para los muertos.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Estas son de mi rodada.
En boca cerrada no entran moscas.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Quien tenga tiempo que no espere
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario