¡Se nos creció el enano!
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
No juzgues el barco desde tierra
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A buenas ganas, huelgan las salsas.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Año de nieves, año de bienes.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Lo raro es caro.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Las sueños, sueños son.
Nunca llueve a gusto de todos.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Bendita la casa que a viejos sabe.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Al ingrato con la punta del zapato.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Obremos a no ver, dineros a perder.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.