La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
La mujer y la vaca, con día para casa.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El ojo quiere su parte
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Ya me cansé de descansar.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Lo que haces, encuentras.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Al erizo, Dios le hizo.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Quien canta, su mal eta.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Suegra, ni de caramelo.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
El mirón, ¡chitón!.
Como pecas, pagas.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
¡Se nos creció el enano!
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.