Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Panza llena, quita pena.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Más raro que perro verde
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
¡A darle que es mole de olla!
Siempre hay un roto para un descosido.
Quien no se arriesga no cruza el río
Como quitarle el poto a la jeringa.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Casa vieja todo es goteras.
Que no te den gato, por liebre.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Fraile convidado echa el paso largo.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
No hay primera sin segunda
Mucho ruido y pozas nueces.
Esta lloviendo sobremojado
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Casa de esquina, para mi vecina.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Refran viejo, nunca miente.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Lo prometido es deuda.
A la hora mala no ladran los perros
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A falta de pan, buenas son tortas.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Ser el último orejón del tarro.
Todos los caminos conducen a roma.
Quien se casa, casa quiere.
Otros tiempos, otros modos.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Chocolate que no tiñe, claro está
Flores pintadas, no huelen a nada.
Del joven voy, del viejo vengo.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.