Quien no quita gotera, hace casa entera.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Arroz que no se menea, se quema.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
A carne de lobo, hambre de can.
Maíz comprado no engorda.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
El hilo se revienta por lo más delgado.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El buen traje encubre el mal linaje.
Que no llegue la sangre al río.
El buey manso mató al amo.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Más envejecen las penas que las canas.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Juego y paseo, solo para recreo.
El mal cobrador hace mal pagador.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Sin padrino no hay bautizo.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
El que mucho habla, poco acierta.
Te casaste, la cagaste.
Llaga incurable, vida miserable.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Madurar viche.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Un mal pequeño es un gran bien.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.