Barbero, o loco o parlero.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Al amo comerle y no verle.
A medida del santo son las cortinas.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Del ocio nace el feo negocio.
A la mujer brava, la soga larga.
Lo que no se conoce no se apetece.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El amor es de hermano y no de señor.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
La que fácil llega, fácil se va.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Yo solo lo hago en mi moto.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Vale más ser ralos que calvos.
El que asno nace, asno se queda.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Haz el mal y guárdate.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Es más puntual que un ingles.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Razones sacan razones.
Quien bien quiere, bien obedece.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
No se merece la vida, quien no paga su comida.