Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Al roble no le dobles.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
No da, ni dice donde hay.
Ahullama no pare calabaza.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
A tambor mayor, diana no.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Lo que no conviene no viene.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
No te acostumbres a lo que no dure.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
No valdees aguas desconocidas.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
El vino con el amigo.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
No hay peligro para el preparado.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Peor que chile y agua lejos.
Comer uva y cagar racimo.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
A los cien años todos calvos.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.