El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
De lejos parecen y de cerca son.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
¿De que vas, Santo Tomas?
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Agua fina saca la espina.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
La libertad vale más que el oro
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Me doblo pero no me quiebro.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
La belleza es un reino que dura poco
El gozo en el pozo.
Boca sucia no habla limpio.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Lo que siembres, recogerás.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Alzada en enero, ha de ser para buena.