Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Si no sobra es que falta.
Torta en masa bien se pasa.
Te voy a dar más cera que la que arde.
El que tiene boca, se equivoca.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Como buscar una aguja en un pajar.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Palabra dada, palabra sagrada.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Darle a uno mala espina.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
El necio cree que todo lo sabe.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El buen libro de las penas es alivio.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.