Casa de capellán, la peor del lugar.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Obras caritativas, esas son mis misas.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A gran salto, gran quebranto.
Mano de hierro en guante de seda.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Amor de dos, amor de Dios.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Por el rastro se da con la liebre.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Ayatola no me toques la pirola.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.