Con meros consejos, no se va muy lejos.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
A buen sueño, no hay cama dura.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
No calientes horno para que cueza otro.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
La noche es capa de pecadores.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El amor enseña a los asnos a bailar
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Fía poco y en muy pocos.
Hombre hablador, poco cumplidor.
La respuesta más rápida es la acción.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
En Octubre, la oveja cubre.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Quien se casa, mal lo pasa.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Échate este trompo a la uña.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.