Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
A cada pez le llega su vez.
El amor es ciego, pero ve a distancia
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Amor nuevo, olvida el primero.
Perro viejo no ladra en vano.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
El que se afloja se aflige.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Aire colado, a muchos ha matado.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Llave puesta, puerta abierta.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Palabra de boca, piedra de honda.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
En buena casa, mal inquilino.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.