Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Eso es regar fuera del tiesto.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
De puta a puta, taconazo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El buen vino resucita al peregrino.
Tronar como un arpa vieja.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
El vino es la teta del viejo.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Burla pesada, en veras acaba.
El que no te ama, burlando te difama.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Para el avaro, todo es caro.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Irse con la soga entre los cachos.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Con afán ganarás pan.
Libros cerrados, no hacen letrados.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.