Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
No saber de la misa la media.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Amar sin padecer, no puede ser.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Deja al menos un huevo en el nido
Por el becerro se amansa la vaca
Amor, viento y ventura, poco dura.
Malos reyes, muchas leyes.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Poco a poco se anda lejos.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Amor grande vence mil dificultades.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Tenés cola que te machuquen.
Amigos pobres, amigos olvidados
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Se defiende como gato panza arriba.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Fue por lana y salió trasquilado.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Roer siempre el mismo hueso
Te conozco, pajarito.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Querer matar dos moscas de un golpe
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Las armas las cargan el diablo.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.