Carne de cochino, pide vino.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El que poco pide, poco merece.
Viento del solano, agua en la mano.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Está comiendo zacate el burro.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Querer es poder.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Donde no hay mata, no hay patata.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Nadie es profeta en su propia tierra.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Sayo que otro suda, poco dura.
De todos modos, Juan te llamas.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
En la amistad, quien más da, menos recibe
La leche cocida, tres veces subida.
Buscarle cinco pies al gato.
Hacer del san benito gala.
El que mucho habla, mucho yerra.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Breve habla el que es prudente.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.