Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Sacar los trapos al sol.
Hacienda que otro gano poco duró.
Si un árbol cae, plantas otro.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Te cierran una puerta y te abren diez.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Quien te ha visto y quien te ve.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Toda desgracia es una lección.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Después de la risa viene el llanto.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Al asno no pidas lana.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Leerle a uno la cartilla.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Cavas tu tumba con los dientes.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Después de la resaca viene la pleamar.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.