A galgo mojado, liebre enjuta.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Este navega con banderita de pendejo.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Parejo como las calles de León.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Cada raposa mira por su cola.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
De tierra de alacranes, pocos panes.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
La bonanza amenaza borrasca
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
A flores nuevas, afeite perdido.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Lo comido por lo servido.
Bien urde quien bien trama.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.