No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A buenos ocios, malos negocios.
El yerro encelado, medio perdonado.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
La mar que se parte, arroyos se hace.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Buscar los tres pies al gato.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Pies, ¿para qué os quiero?.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Más vale despedirse que ser despedido.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Las prendas de ropa son alas.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Guagua que llora mama.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Alforjas llenas quitan las penas.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Aguas de Abril, vengan mil.
A cada cañada le llega su añada.
Más fea que una patada en la canilla.
A ave de paso, cañazo.
Campo florido, campo perdido.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Al mal paso, darle prisa.