Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
El ladrón no roba jamás una campana.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Casa cerrada, casa arruinada.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
La Luna no es pan de horno
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
No saber una jota.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Años de nones, muchos montones.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Corrido va el abad por el cañaveral.
Quien no ama no vive
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
El que venga atrás que arree.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Un "quizá" ni ata ni desata.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Ojo al parche.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
El dueño de la casa es el criado del huésped.