Hacer la plancha.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Comida hecha, amistad deshecha.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
A consejo malo, campana de palo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Gallina que canta, de poner viene.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
A tres azadonadas, sacar agua.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.