El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Burlas de manos, burlas de villanos.
Más vale mendrugo que tarugo.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El pobre es un extranjero en su país.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Cuentas viejas líos y quejas.
Más aburrido que mico recién cogido.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Una mentira puede matar mil verdades.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
El cobarde vive, el valiente muere.
De sabios es cambiar de parecer.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Estas son de mi rodada.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
El hijo muerto, y el apio al huerto.