A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Donde no hay regla se pone ella.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Un perro sabe donde se tira comida.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
El buen vino resucita al peregrino.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
A mucho vino, poco tino.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Marido, comprad vino; que no lino.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
No existe más amor que el amor a primera vista
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.