Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El mirón, ¡chitón!.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
La libertad vale más que el oro
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El dolor embellece al cangrejo.
Mal largo, muerte al cabo.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Olla remecida u olla bien cocida.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Ir por lana y volver trasquilado.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
El nosotros anula el yo.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Una palabra al oído se oye de lejos.