En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El otoño de lo bello, es bello.
Hay quien no ve su camino.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Los pensamientos no pagan peaje
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Pan y vino y carne, a secas.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Pies fríos, corazón caliente.
Ir de trapillo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cada pájaro lance su canto.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
A ruin, ruin y medio.
Pocas palabras son mejor.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.