Dar limosna no aligera la bolsa
El amor reina sin ley
Bella por fuera, triste por dentro
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Calumnia, que algo queda.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Vencer no es vergonzoso
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Precaverse contra un posible percance.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
No hay alegría sin aburrimiento
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Chocolate que no tiñe, claro está
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
La alegría todo mal espanta
La casa esta donde el corazón.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Vicio no castigado crece desatado
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Conquista el amor solo aquel que huye
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
A enemigo que huye, puente de plata.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
La cortesía exige reciprocidad.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Más peligroso que chocolate crudo.