En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Después de un gustazo, un trancazo.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
De tal colmena tal enjambre.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
A amo ruin, mozo malsín.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Solo como Adán en el día de la madre
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Del viejo el consejo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Lo dicho, dicho está.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Un ruin ido, otro venido.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cambiar de opinión es de sabios.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Renegad de viejo que no adivina.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Demasiada amistad genera enfados
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Olvidar una deuda no la paga.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Caldera observada no hierve jamás.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
la ropa son alas.
La verdad sale en boca de los niños.
El tiempo todo lo cura