Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Las acciones revelan las pasiones
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Quien sabe, sabe.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
No muerdas la mano que te da de comer.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Enero desaloja las camas
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Más duro que sancocho de pata.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
El dinero hace al hombre entero.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Vive y deja vivir.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.