Bragueta abierta pájaro muerto.
La ruana no es para el primer aguacero
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
O la bebes o la derramas.
Hacer del san benito gala.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Yantar sin vino, convite canino.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El que rompe, paga.
Moda y fortuna presto se mudan.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El sueño quita el hambre.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El primer deber del amor es escuchar.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Despacio, que llevo prisa.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
La viña y el potro, criélos otro.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Reloj y campana, muerto mañana.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Sobre advertencia no hay engaño.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Mal de locura, solo la muerte cura.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
El que come y canta algún sentido le falta.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Campana cascada, nunca sana.