No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Gente parada, malos pensamientos.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Camino malo, pásalo pronto.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
A casa nueva, puerta vieja.
Fingir locura, es a veces cordura.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Hebra larga, costurera corta.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Ojo por ojo y diente por diente.
A buena hora pidió el rey gachas.
Juramento, juro y miento.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Del precipitar nace el arrepentir.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
No serán novillas, si tienen criadillas.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Calle mojada, caja cerrada.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Donde lo hay, se gasta.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Fía poco y en muy pocos.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Amor sin plata, no dura.
Chocolate frío, échalo al río.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
De buena semilla, buena cosecha.