Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Cada quien, con su cada cual.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
El tiempo es el mejor consejero
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Es agua derramada.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
La tierra que me sé, por madre la he.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Callar como puta tuerta.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Principio quieren las cosas.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
De lo perdido, lo que aparezca.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Más obrar que hablar.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Los encargos con dinero no se olvidan.
La glotonería acaba con muchos.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
A buen servicio, mal galardón.
De boca para fuera.
Gozo que no se comunica, se achica.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
A barba muerta, obligación cubierta.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.