La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Dinero llama a dinero.
Qué bien canta María después de la comida.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Eso es harina de otro costal.
La barriga llena da poca pena.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
No escupas contra el viento.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
A todo coche, le llega su sábado.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Pesar compartido, pronto es ido.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Tal para cual.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Buena olla y mal testamento.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Es ley la que quiere el rey.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.