En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
El vino y la verdad, sin aguar.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
El vino en jarro cura el catarro.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Contigo me entierren, que me entiendes.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Para que quiere cama el que no duerme.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Buenas cartas a veces pierden.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Más honor que honores.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
A mal vivir, mal morir.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Antes de meter, prometer.
A mal viento va esta parva.
No busques pan en la cama del can.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
La cera se destruye y la procesión no camina.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Con pedantes, ni un instante.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.