Donde hay gallo, no canta gallina.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Donde las dejan, las cobran.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Cuentas claras, amistades largas.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
O Corte o cortijo.
Volverse humo.
Crea fama y acuéstate a dormir.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Ira de hermanos, ira de diablos.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
El dolor es antiguo
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Un mal pequeño es un gran bien.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
La verguenza es último que se piedre.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Mallorquina, puta fina
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Ni vive, ni deja vivir.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.